jueves, 16 de agosto de 2012

Su empresa necesita "hacer marketing"?

Somos una empresa que presta servicios en el área de marketing, pero la mayoría de las personas no tiene claro que es marketing y qué se hace con “eso”.

Corrigiendo, la mayoría de las personas cree que marketing es igual a venta, o mejor, que el marketing es el responsable de salvar la vida de la empresa cuando las ventas bajan mucho, mucho enserio.

Otros sostienen que marketing consiste en una técnica mística de inventar necesidades para vender cualquier cosa a la gente con alguna propaganda engañosa.

Y unos cuantos piensan que marketing es hacer campañas publicitarias, volantes o peor, pasacalles.

Generalmente las empresas buscan a alguien de marketing cuando necesitan hacer alguna cosa relacionada con lo antes mencionado y no sabe cómo, o porque lo le gustaron a los dueños las demás 25 propuestas anteriores que las gráficas les presentaron.

Entonces, es necesario aclarar que es marketing para que usted evalúe si realmente necesita hacer marketing en su empresa, ya que, desmitificando una de las afirmaciones anteriores, los marketeros no tenemos la capacidad mágica de inventar necesidades.

Hablando de necesidades, vale establecer la diferencia con los deseos. La necesidad es un sentimiento de no satisfacción, un estado de carencia física o mental que impulsa al ser humano a mejorar esa sensación. Por lo tanto, podemos afirmar que la necesidad es propia del ser humano y no hay manera de “crear” una necesidad. Ella está. Ya el deseo, es distinto. El deseo es una acción y un efecto (de desear). Desear se relaciona con anhelar, con apetecer, con aspirar algo. Resumiendo, un impulso hacia algo que apetece al individuo.

La materia prima del marketing es el deseo humano, porque ese sí, podemos “manipular” o “estimular”. La necesidad es la insatisfacción y el deseo es la forma como el individuo, deliberadamente, quiere suplir esa carencia. Rápidamente, analicemos su teléfono celular. ¿Cuál es el modelo? Es un smartphone, con conexión a internet o un teléfono sin muchas funcionalidades que usted solo usa para hacer llamadas y a veces algún mensaje de texto? Supongamos que el hecho de tener un teléfono celular, está relacionado con la necesidad de seguridad, es decir, usted necesita controlar el ambiente y los sucesos de los cuáles no participa para sentirse seguro, por lo tanto busca estar comunicado. Elegir entre un producto u otro (con sus atributos particulares), está relacionado con su deseo, es decir, la manera deliberada en la que usted seleccionó un satisfactor, ya que los dos cumplen es mismo objetivo que es mantenerlo comunicado.

El marketing puede hacer eso por su empresa: convencer a sus clientes de que su producto o servicio es la mejor opción entre los demás competidores para satisfacer a una necesidad. Ese “convencer”, puede ser sustituído por “posicionar al producto en la mente del consumidor” (más bonito, ¿no?).

De ese breve análisis, ya entresacamos lo que el marketing puede hacer por su empresa. Ahora vamos a descubrir qué específicamente es marketing.

En ese punto existe muchisima controversia, y hasta hoy no se llegó a un consenso, entretanto es preciso establecer un punto de partida y para nosotros el Marketing es una forma de pensar llevada a cabo por individuos e instituciones, que posiciona al cliente como eje de sus acciones, actividades y procesos, cuya forma de organizar busca crear, comunicar, entregar e intercambiar satisfactores de valor para los clientes y los demás stakeholders involucrados en esa interacción continua.

¡Tan amplio y confuso! Entretanto, con un poco de paciencia se entiende. Al ser una forma de pensar, implica un modelo mental a ser seguido. Y sí aún no lo hace, eso quiere decir que tendrá que luchar contra sus paradigmas y cambiar su manera de hacer negocios. ¿Usted está dispuesto a pensar de esa manera?

Al colocar al cliente como eje central, afirmamos que todo se hace por y para el cliente, y de no ser así, uno no obtiene mucho del mercado. Su empresa vende, por eso sigue con las puertas abiertas. Pero ¿será que vende todo lo que podría? Mejorando la pregunta ¿ese capital que usted invirtió en su negocio está aumentando y a la par devolviendo ganancias atractivas? Estamos seguros de que usted cree que puede ganar más, por eso, a principio, cree que necesita al marketing.

Siguiendo con nuestra lógica, al hablar de “crear, comunicar, entregar e intercambiar satisfactores de valor”, estamos diciendo que lo que usted vende debe ser algo importante y deseado por el cliente, además de que este “algo” debe tener características que lo hagan único, que el cliente se entere que esa maravilla existe y que tenga un modo de acceder a él, obviamente creyendo que el precio solicitado por usted a cambio es justo y que vale la pena elegir a usted en vez de su competencia.

No nos olvidemos de los stakeholders! Esto implica considerar a los colaboradores, competencia, provedores, prensa, gobierno, otras instituciones, sociedad en general, en fin a todos aquellos que de alguna manera influyan en la interacción entre su empresa y sus clientes (mirando desde un enfoque empresarial). Si su empresa no se preocupa en conocer a esos públicos, debería, ya que ellos pueden impulsar o frenar bruscamente sus negocios.

Y por último, hablamos de “clientes”, ya que es más rentable para la empresa establecer una relación de largo plazo que correr diariamente detrás de consumidores-compradores, que compran de usted una vez y nunca más vuelven, haciendo con que la incertidumbre sea la compañera de todas las horas y los costos de buscar más y más compradores aniquilen su rentabilidad.

Se estará preguntando ¿Y el tema de las acciones, actividades y procesos? Básicamente, podemos decir que de divive en dos partes: las estrategias y las tácticas.

En la parte de estrategias, se realizan todas las investigaciones o relevamiento de información referente al mercado consumidor, a la competencia y a la propia empresa, de manera a determinar el valor buscado por el consumidor, lo que ofrecen las otras empresas y los recursos que tiene su empresa para crear esa proposición de valor y disponibilizar al mercado.

En la parte táctica, se determina la famosa mezcla de marketing, es decir, la combinación entre producto, precio, distribución y comunicación, que responden a ese valor buscado por el consumidor. Es dónde se define el producto a ser vendido, el precio a ser cobrado, la manera como llegará hasta el mercado y las maneras de contar al mercado que el producto existe y dónde encontrarlo.

Si usted se dio cuenta de que quiere que su marca esté en la mente de los consumidores para que éstos se vuelvan sus clientes y que eso posibilite que su empresa sea más rentable, es hora de "hacer marketing" en su empresa.

miércoles, 15 de agosto de 2012

¿Más un blog?

Tenemos sitio web, tenemos "face", pero en ninguno de los dos podemos compartir todo el contenido que queremos por una cuestión de espacio. Por eso, creamos el blog. ¿Más un blog de marketing? Sí, pero un blog que trate del marketing aplicado a nuestra realidad de micro y pequeños empresarios del Alto Paraná, con un mercado local e internacional.

Cuando el empresario del Alto Paraná, piense en Markerting, tiene que pensar en nosotros. La propuesta de Balmasch como empresa es ser una referencia en el tema, y para tanto, debe difundir conocimiento para crear una verdadera cultura de marketing. Queremos que las personas tomen esa cultura por suya y sean más exitosas en sus emprendimientos, ya que conocer a los consumidores y adecuarse a ellos, es la única manera de lograr crecer, establecerse y mantenerse en el mercado.

En este espacio, queremos compartir textos que hablen de la teoría del marketing, para que más y más empresas profundicen su conocimiento en el tema para mejorar su gestión. También queremos compartir casos de marketing que sirvan para el benchmarking. Y no podemos dejar de lado las novedades que siempre surgen en ese campo tan dinámico que es el marketing.

Todos los que visitan al blog están invitados a ser coautores, enviando artículos originales, dudas y principalmente sugerencias de temas a ser tratados. El blog debe ser vivo y responder a la necesidad del empresario alto paranaense.


Hola, mi nombre es Balmasch


Balmasch es una empresa, no una persona, y es necesario aclarar, dado que en un momento del pasado, alguien creó al señor "Balmasch", creyendo que era un consultor más buscando su identificación para una rueda de negocios.

La empresa nació en mi habitación, en la noche del 19 de marzo del 2005, cuando, Leticia Riquelme Balmaceda me dijo: "Ana, tengo un cliente para vos". En ese momento, yo, Ana Paula cursaba el último año de Ing. en Marketing y Publicidad de la Universidad Americana, en Ciudad del Este. No podíamos presentarnos frente al futuro cliente sin una tarjeta y bajo el respaldo de una empresa. Leti, era mi partner de creación desde hacia dos años, cuando me ofrecí a ser pasante en la radio de su família, la 103.5 fm, donde creamos muchas, muchas cosas.

El primer desafío era buscar el nombre para el proyecto. El brainstorming corría libre mientras tomábamos litros de coca-cola. Varios nombres comunes y corrientes, otros no tanto, surgían en nuestras hojas y nuestros cerebros ya estaban a punto de pedir "ayuda a los universitarios", cuando dije: "Leti, tenemos que juntar las letras de nuestros nombres y crear algo inédito, que todo el mundo tenga la curiosidad de saber qué significa. Así terminan guardando en nombre de la marca en su mente. Algo tipo un apellido, que sea respetable, ya que somos jóvenes". Jugamos y jugamos hasta llegar a Balmasch, una mezcla entre Schmiedel y Balmaceda, pasando por el "MA" de Marketing, al final ese esa el negocio de la empresa. Hasta hoy día, al agarrar una de nuestras tarjetas, primero las personas piensan que es un apellido, luego preguntan que significa, y siempre se ríen cuando contestamos que el nombre no significa nada, sólo es una estrategia para despertar la curiosidad.

Luego del nombre, deberíamos buscar una marca gráfica y definir los colores de la empresa. Decidimos, por el verde manzana por ser un color jovial y al mismo tiempo por representar el equilibro de las fuerzas; además de los colores acromáticos gris, negro y blanco por ser neutros, elegantes y puros. Queríamos transmitir la idea de que éramos una empresa joven, pero sensata en sus acciones y que es neutral en el sentido de dejar todo el crédito para el cliente que nos contrata. Buscamos formas y tipografías que transmitieran la misma imagen y creamos nuestra tarjeta.

La marca hoy cambió, al final, la empresa también ha cambiado y madurado. En el primer semestre del 2012 lanzamos la nueva marca gráfica, en celebración de nuestro 7º aniversario.

Puedo afirmar que funcionó, ya que convencimos al cliente e hicimos nuestra primera campaña publicitaria. Fuimos las responsables por la campaña de lanzamiento de la tienda de ropas Perfil. No quedamos con el primer cliente, sino que fuimos ganando otros y creciendo de a poco.

Leti quería dedicarse a la web, así que se mudó a Asunción a estudiar y seguí con la empresa de manera independiente. Los colaboradores fueron sumándose en la estructura poco común que adopté, en la época, para crear un grupo de trabajo. Desde el inicio, la idea era conformar un grupo estratégico de profesionales que se articulaban en función de cada trabajo. Casi todos trabajaban desde sus casas, haciendo con que el grupo aumentara siempre que necesario.

Así, pasaron por "las oficinas corporativas de Balmasch": Cesar Silvero, Patricia Corrales, Gladys Benitez, Bruna Medina, Lennia Ramos, Eduardo Martinez, Eduardo Ovel, Gustavo Servín, Arturo Cardozo, Maximiliano Maralino, Virginia Ferreira y Cristina Chaves, obviamente "Tia Leti", como cariñosamente la llamo. Algunos siguen siendo parte del team, y otros, están con sus proyectos personales, pero siempre, de alguna manera, siguiendo en contacto.

Ahora que ya te enteraste de como esta empresa nació, te invito a saber el propósito de este blog.

Saludos.