miércoles, 15 de agosto de 2012
Hola, mi nombre es Balmasch
Balmasch es una empresa, no una persona, y es necesario aclarar, dado que en un momento del pasado, alguien creó al señor "Balmasch", creyendo que era un consultor más buscando su identificación para una rueda de negocios.
La empresa nació en mi habitación, en la noche del 19 de marzo del 2005, cuando, Leticia Riquelme Balmaceda me dijo: "Ana, tengo un cliente para vos". En ese momento, yo, Ana Paula cursaba el último año de Ing. en Marketing y Publicidad de la Universidad Americana, en Ciudad del Este. No podíamos presentarnos frente al futuro cliente sin una tarjeta y bajo el respaldo de una empresa. Leti, era mi partner de creación desde hacia dos años, cuando me ofrecí a ser pasante en la radio de su família, la 103.5 fm, donde creamos muchas, muchas cosas.
El primer desafío era buscar el nombre para el proyecto. El brainstorming corría libre mientras tomábamos litros de coca-cola. Varios nombres comunes y corrientes, otros no tanto, surgían en nuestras hojas y nuestros cerebros ya estaban a punto de pedir "ayuda a los universitarios", cuando dije: "Leti, tenemos que juntar las letras de nuestros nombres y crear algo inédito, que todo el mundo tenga la curiosidad de saber qué significa. Así terminan guardando en nombre de la marca en su mente. Algo tipo un apellido, que sea respetable, ya que somos jóvenes". Jugamos y jugamos hasta llegar a Balmasch, una mezcla entre Schmiedel y Balmaceda, pasando por el "MA" de Marketing, al final ese esa el negocio de la empresa. Hasta hoy día, al agarrar una de nuestras tarjetas, primero las personas piensan que es un apellido, luego preguntan que significa, y siempre se ríen cuando contestamos que el nombre no significa nada, sólo es una estrategia para despertar la curiosidad.
Luego del nombre, deberíamos buscar una marca gráfica y definir los colores de la empresa. Decidimos, por el verde manzana por ser un color jovial y al mismo tiempo por representar el equilibro de las fuerzas; además de los colores acromáticos gris, negro y blanco por ser neutros, elegantes y puros. Queríamos transmitir la idea de que éramos una empresa joven, pero sensata en sus acciones y que es neutral en el sentido de dejar todo el crédito para el cliente que nos contrata. Buscamos formas y tipografías que transmitieran la misma imagen y creamos nuestra tarjeta.
La marca hoy cambió, al final, la empresa también ha cambiado y madurado. En el primer semestre del 2012 lanzamos la nueva marca gráfica, en celebración de nuestro 7º aniversario.
Puedo afirmar que funcionó, ya que convencimos al cliente e hicimos nuestra primera campaña publicitaria. Fuimos las responsables por la campaña de lanzamiento de la tienda de ropas Perfil. No quedamos con el primer cliente, sino que fuimos ganando otros y creciendo de a poco.
Leti quería dedicarse a la web, así que se mudó a Asunción a estudiar y seguí con la empresa de manera independiente. Los colaboradores fueron sumándose en la estructura poco común que adopté, en la época, para crear un grupo de trabajo. Desde el inicio, la idea era conformar un grupo estratégico de profesionales que se articulaban en función de cada trabajo. Casi todos trabajaban desde sus casas, haciendo con que el grupo aumentara siempre que necesario.
Así, pasaron por "las oficinas corporativas de Balmasch": Cesar Silvero, Patricia Corrales, Gladys Benitez, Bruna Medina, Lennia Ramos, Eduardo Martinez, Eduardo Ovel, Gustavo Servín, Arturo Cardozo, Maximiliano Maralino, Virginia Ferreira y Cristina Chaves, obviamente "Tia Leti", como cariñosamente la llamo. Algunos siguen siendo parte del team, y otros, están con sus proyectos personales, pero siempre, de alguna manera, siguiendo en contacto.
Ahora que ya te enteraste de como esta empresa nació, te invito a saber el propósito de este blog.
Saludos.
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